Hoy me he quedado de piedra con la historia de una compañera que iba conmigo a EGB. Para aquellos que seáis muy jóvenes, se podría decir que parte de la nueva ESO.
Durante ochos años de mi vida, hasta los 13, compartimos nuestra infancia y adolescencia con los compañeros de cole. Luego, cada uno va tirando hacia un lado u otro y, después, vamos dejando el barrio y perdiendo el contacto con muchos de nuestros compañeros de batallas de colegio. Pocos hay que sigan la amistad de entonces.