Páginas vistas en total

Diario personal jotapeniano

sábado, 1 de agosto de 2015

Lo que hay que ver…

 

Viva el compañerismo laboral!!JOTAPE FLYING

En las puertas de mis queridas vacaciones, quiero dejar constancia de lo maravilloso que es el compañerismo y, sobretodo, el laboral.

Esto estará bien que lo apunte también Erika, nuestra querida secretaria, para que lo apunte en las siguientes listas de compañeros.

Hace un tiempo atrás, en el trabajo decidieron arrancar con un nuevo programa y propusieron que cada departamento designaría un responsable para aprender a funcionar, resolver problemas y poder ayudar y enseñar al resto de personal de cada departamento correspondiente.

Para eso, decidieron pagarnos un par de tardes como horas extras y así lo hicimos, el grupito asignado (como no, yo entre ellos).

El trabajo a realizar era mucho más de dos tardes y exigimos más tardes pues para algunos de nosotros nuestro trabajo ya nos absorbe mucho más de la jornada laboral como para poder estar apoyando este nuevo programa. La respuesta fue que la gente hiciera las horas que necesitara pero que se las compensara en horas de descanso. En nuestro caso, hora extra trabajada es una hora de descanso. NO compensa, pero hay que hacerlo.

Una de las cosas que más rabia me ha dado es que algunas personas que no tienen nada que hacer en todo el día y que las ves metidas en internet, tocándose los webs o, incluso, estar horas y horas en la misma postura, exigía más horas para el proyecto. Primera sorpresa que me llevo. WTF?? Y no es que lo diga yo, no… que mucha gente lo va diciendo. Para mí, pierde todo mi respeto por el morro que le echan algunas personas.

Prosigue el proyecto y algunas personas de otros departamentos (6 i 7 a lo mucho), piden mi ayuda para salir adelante, lo que hace que mi trabajo se resienta y mis horas de más se eleven cada día más y más. Mi jefa se mosquea, habla con la persona responsable del proyecto y se lía parda. Vienen a mí porque la misma persona que tiene poco trabajo se niega a ayudar a sus compañeras y muchas acaban finalmente a mí despotricando de esa persona a la que piden ayuda pero no se la conceden. Yo no opino sobre la persona en cuestión y me limito a callar y a ayudar lo máximo que puedo. Sinceramente, he ayudado a tantos tipos de problemas que he visto, que me he curtido muchísimo con ese programa. Me he hecho un verdadero experto con todo lo que he visto y ayudado y, de alguna manera, me sirve para poder defenderme sin problemas y que en mi departamento no tengan que estar “vendidos”. No puedo decir lo mismo de otros departamentos…

Viendo el movimiento y las problemáticas que han generado el proyecto, mis compañeros de equipo de proyecto deciden hablar con la responsable del proyecto y le hacen saber que la responsabilidad que todo esto está conllevando se debería de ver recompensado económicamente. Nos da la razón y decide hablar con los superiores para exigirles lo que para ella, nos corresponde.

Hay una reunión y se decide dar una parte económica por el apoyo que hacemos a nuestros compañeros y la responsabilidad que conlleva llevar el proyecto adelante. Aaaaamigo, ¿os podéis creer que el que no ayudaba para nada a sus compañeras, ahora está ayudando? ¿Increíble, verdad?

Me hierve la sangre este tipo de personas que no hacen NADA por sus compañeros, que son egoístas y no se limiten a una triste ayuda. De hecho, desde el principio de este proyecto, siempre he apoyado todo el trabajo en grupo. En las reuniones he defendido lo defendible y siempre, siempre, he ido en grupo. He dejado decisiones en manos de lo que quería la mayoría, aceptando el resultado y siempre he luchado en equipo.

Siguiente sorpresa. Cierto sujeto, que no tiene nada que hacer y que quería horas, se apuntó más horas de las que estipulamos todos juntos con el consentimiento de su jefa para cobrar más horas de las que cobrábamos el resto. ¿Más increíble, verdad?

Pos suerte, la directora de RRHH anotó en la hoja de horas que sólo se le pagarían las mismas que al resto y las que sobran, a compensar, COMO AL RESTO DE LOS COMPAÑEROS. Lo sé porqué me encargo de pasar las incidencias de las nóminas y vi la correspondiente hoja. Lo cual me irritó aun más.

Después de ver esto, decidí que en la siguiente reunión decir en voz alta que pasaba de decidir en equipo lo que queríamos cobrar cuando hay personas “compañeras” que van por la espalda y por su cuenta y, lo que más me irrita, con mucho morro. Pero mucho!!!

Por supuesto y sin nombrar a nadie (por confidencialidad del departamento) desayunando con la compañera que suelo ir y que también forma parte del equipo del proyecto, le dije que iba a hacer el comentario que he dicho antes y, sorprendentemente, me dijo el nombre de la persona. Rápidamente le dije que no pensaba decir nombres y así me cerré en banda, pero ella ya daba por hecho quién era. Está claro que no soy el único que ve cosas. Lástima que haya personas de esa calaña. Lástima. Yo seguiré en mi línea hasta ahora. Prefiero ganarme el respeto de mis compañeros que es lo más valioso que se puede tener en el trabajo que a ser una vil sanguijuela y reconocida por el resto. Algún día, como dice el refrán, a cada cerdo le llegará su San Martín.

He dicho.

Saludos y nos vemos en la próxima!!

jotape_sign

3 comentarios:

  1. Hola Jotape,
    ya me he anotado a estos personajes que cuentas para el siguiente post que escriba sobre tipos de compañeros jijiji
    Si es que tienes razón. Cuando se trata de trabajo en equipo, curra uno y los demás se escaquean, sobre todo si no hay pasta por medio. Y cuando te pagan horas extras, el clásico es que se rasquen los webs durante la jornada normal y de 18 hr a 21 hr también. ¡Qué gente!
    Eso genera mucha frustración pero al final todos sabemos quiénes son y los jefes también lo saben.
    Lo bueno es que te has hecho un experto respetado ;)
    He disfrutado mucho leyendo este post-protesta.
    Abrazos!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias por tu comment y pasarte por aquí. Sí que sabemos todos quienes son, pero se las saben todas y de cara a sus jefes inmediatos, las cosas cambian. Saben a quién demostrar sus habilidades y, creéme, este sujeto es uno de de ellos. No tendrá compañeros pero tendrá una jefa que lo valore y a quién engañar. Pero ya le llegará su San Martín, ya! jajajaja
      Espero estar por aquí comentando después de más de un mes de baja (del blog) y con nuevas historias para no dormir!!
      Un abrazo!!!

      Eliminar
  2. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

    ResponderEliminar